La medersa Ben Yousef


Quizás sea la coherente conjunción de austeridad y belleza ornamental, penumbra y luminosidad, lo que más me cautivó de este edificio. El contraste entre la rica decoración de las zonas comunes dedicadas a la oración y al estudio de los textos sagrados, y la espartana sobriedad de las celdas de los estudiantes, sin apenas espacio para estirar dos camastros en el suelo, y sin más concesión al "lujo" que una pequeña puerta de acceso rematada en un arco de herradura con el alfiz decorado con versículos del corán en preciosistas trazados arábigos, sorprende sobremanera al visitante.-


Fundada a mediados del siglo XIV por el sultan de la dinastía de los benimerines Abú El Hassan, en plena fiebre de construcción de medersas por todo el pais, fué reconstruída en su práctica totalidad, dotándola de su estructura actual, por el sultan Saadí Mulay Abdalah dos siglos después (entre 1564 y 1565).- Es la única medersa de Marrakech, y la más grande de todo el pais. Estuvo cumpliendo su función como escuela coránica hasta 1956, en que se construyó la nueva universidad.- Aunque fué abierta al público a principios de los ochenta, su estado de deterioro era cada vez más patente, en espera de una anhelada y necesaria restauración que no llegaba.- Finalmente, a principios de la presente década, la aportación económica de la Fundación patrocinada por el mecenas Omar Benjelloum, ha permitido la realización de las obras de conservación de este maravillosos edificio, así como de la cercana kubba Ba'Adiyn.-

Se encuentra en la salida norte de los zocos, en un estrecho callejón junto a la plaza Ben Yousef, y frente a la mezquita del mismo nombre.- La cercanía entre la medersa y la mezquita tiene su razón en que los estudiantes se alojaban y estudiaban en la medersa, pero las charlas de los mestros se efectuaban en las mezquitas.


Se accede al edificio por un pasillo con un ancho zócalo de azulejos, y cubierto por un techo de madera de cedro, para pasar a continuación al patio interior a través de un extraordinario pórtico (foto del encabezado).- La arquitectura es magnífica y soberbia, de un estilo claramente andalusí, donde la geometría y la simetría se aúnan a la perfecta conjunción estética de los distintos materiales, para crear un conjunto capaz de transmitir una sensación de luminosidad, armonía, proporción y belleza que emociona, al mismo tiempo que nos recuerda ineludiblemente otros edificios situados en la ribera norte del Mediterráneo. No debemos olvidar que el flujo hacía el Maghreb de todos los artesanos musulmanes expulsados de la península en las sucesivas oleadas fué muy importante entre los siglos XIV y XVI.- Se trata de un patio rectangular en cuyo centro se encuentra un pequeño estanque de mármol blanco con su interior recubierto de mosaico, cuya finalidad era realizar las abluciones.- En los laterales, encontramos sendas galerías que, lejos de utilizar arcadas, descansan adinteladas sobre pilastras con un arquitrabe de madera de cedro tallada, aunque el paso del tiempo sólo deja adivinar los motivos decorativos (foto superior).- En el piso superior, se asoma una fila de ventanas, única ventilación y fuente de luz de las estancias de los estudiantes más agraciados.- Toda la piel del interior del patio está decorada, no existiendo superficie alguna que no está surcada de interminables motivos decorativos, ya sean caligráficos, ya sean geométricos, ya sean arquitectónicos, y realizados en distintos materiales en ensamblaje perfecto: madera, mármol, estuco, azulejos (todo el patio está recorrido de un ancho zócalo de azulejos policromados)....-

Al final del patio nos encontramos con la sala de oraciones a la que se accede por un arco que centra otro pórtico de gran belleza ( segunda foto), que se encuentra dividida en tres espacios, por sendas hileras de colúmnas de mármol, que soportan el empuje de una magnífica cúpula piramidal de madera tallada (foto superior drcha.).- La cúpula del mirhab, decorada a base de mocárabes, también es espléndida (foto superior izda.).- La semipenumbra de la sala, también profusamente decorada a base de motivos geométricos sobre estuco , invita a la oración y a la meditación.- Al margen de por el arco de entrada, la escasa luz se filtra a través de una serie de ventanucos con celosías de escayola calada que se encuentran en la parte superior (foto inferior).-

En el piso superior se encuentran las celdas de los estudiantes, agrupadas rodeando pequeños patios interiores protegidos por balaustradas de madera de cedro, con una abertura en el tejado para dejar pasar la luz, o bien asomándose al patio de abluciones En los pasillos donde se abren las entradas a las celdas la decoración, aunque mucho mas escueta que en la planta inferior, y circunscrita a cenefas de estuco labrado y al tallado de vigas y dinteles de madera, resulta agradable y emociona por su sencillez (fotos inferiores).- Son un total de 132 pequeñas habitaciones que compartían , al menos, dos estudiantes, sin más equipamiento que el suelo desnudo donde extender una estera o un camastro, sin atisbo alguno de comodidad y cuya única concesión a la belleza es la decoración del alfiz en puertas y ventanas .- La exuberancia decorativa del patio y la sala de rezos deja paso, como en una paradoja arquitectónica, a espacios vacíos y austeros, desnudos, sin apenas añadidos ni ornamentos.-

En alguna fuente -muy prestigiosa, por cierto- he leído que la medersa llegó a albergar a 900 alumnos.- A mí me parece una barbaridad, ya que eso supone una media de 7 estudiantes por celda, lo que sería una masificación insoportable , pero tampoco me extrañaría mucho.



















El horario de visitas es de 8 a 12 y de 14,30 a 18 horas, y el precio de la entrada es 40 dh.- También existe una entrada combinada, al precio de 60 dh. para visitar la medersa, la kubba Ba'Adiyin y el museo de Marrakech, que se encuentran todos en un radio de 50 metros, alrededor de la Plaza Ben Yousef.-

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