SAFI


"Azafi es una ciudad situada sobre la ribera el Océano; fué edificada por los antiguos africanos y comprende cerca de cuatro mil hogares. Está muy habitada, pero es una ciudad muy inculta. En otro tiempo había en ella gran cantidad de artesanos y unas cien casas de judíos. El terreno es bueno y fértil, pero sus habitantes son gente tan ruda que no saben plantar ni cultivar una viña; aunque si acostumbran a cultivar pequeños huertos"

Al Hasan Ben Muhammed Al Wasan Al Fasi
León el Africano


Quizás oscurecida por la fama de sus vecinas Essaouira y -en menor medida- El Jadida, tal vez porque los adjetivos "portuaria e industrial" que se le unen indeleblemente, casi siempre producen una mueca de desdén o desagrado, o puede que por su escasa promoción como destino turístico, la verdad es que Safi se encuentra exiliada de la mayoria de los circuitos organizados y nadie se percata de su existencia cuando se diseña y prepara una ruta por Marruecos, incluso por la costa atlántica. Sin embargo, a mi modo de ver, la ciudad de Safi, con una dilatada historia a sus espaldas, posee los suficientes atractivos como para merecer una parada de algunas horas y visitar diversos puntos de interés y callejear por su medina, que sorprende por su marcado carácter tradicional, lo que la dota de una carga de autencidad perdida ya en otras medinas.- En mi opinión, Safí es una ciudad comparable a El Jadida , no merece una parada de un día completo, pero sí una visita de algunas horas, aunque bien es cierto que ninguno de los atractivos de Safi goza de la singularidad y la espectacularidad de la cisterna de El Jadida, que por sí sola ya merece la visita.-



UN POCO DE HISTORIA.-
Aunque parece ser que sus orígenes, tal y como menciona el geógrafo Ptolomeo, se remontan a la existencia de una factoría fenicia en estos lugares, aprovechando sus ventajas como puerto, ya que está situada en el fondo de una amplia bahía rodeada de acantilados, lo que conforma un magnífico fondeadero natural, no es hasta el s. XI cuando el enclave, con el nombre de Asfi, Azfi o Azafi aparece en documentos escritos, -el primer autor que la nombra fué el geógrafo El Bekri, que la denomina Asfi- en los que se la menciona como un pequeño puertecillo que fué adquiriendo cada vez mayor importancia, hasta el punto de que en el s. XIII se construyo un Ribat (convento fortificado), que aún hoy da nombre a un barrio de la ciudad.- Pero no fué hasta el s. XV, con la llegada de paso de los portugueses en su exploración de la costa atlántica africana y la búsqueda de una ruta hacia el este, cuando empezó a convertirse en un importante puerto y centro comercial, escala en la ruta hacia Guinea.- Tan importante que los portugueses, tras varias décadas de asentamiento comercial en la ciudad, donde llegaron a conformar un influyente grupo social, en 1508 decidieron aprovechar las luchas internas de las diversas facciones que se diputaban el poder para apoderarse de ella, mediante estrategias perfectamente calculadas y premeditadas, tal y como nos narra León el Africano, que visitó la ciudad apenas 15 años después en una misión diplomática en nombre del Sultan de Fez, para entrevistarse con el Gobernador portugués, que había tenido la osadía de cobrar impuestos en nombre del rey de Portugal a los habitantes de la región, esgrimiendo como poderosos "argumentos" en su derecho de tal cobro, un ejército de más de 12 mil jinetes (*).

Como prueba de su intención de permanencia, los portugueses procedieron a amurallar sólidamente la ciudad y a dotarla de imponentes baluartes defensivos, así como a construir , en ambicioso proyecto, una gran catedral gótica digna de cualquier reconocida capital europea, y que sería el símbolo del poderío económico y comercial de la ciudad.- Pero las intenciones no son más que eso, y luego el curso de los acontecimientos se encarga de redactar la historia.- Así, la presencia portuguesa en Safi no duró más que unas décadas, y tras un periodo en el que el dominio portugués , tanto en el plano comercial como en el político-militar, fué extenso en la zona, la presión -asedios incluídos- de los primeros monarcas Saadíes, ansiosos por rastaurar algo parecido a un poder real después del caos del periodo anterior, y la caída de Agadir, provocaron que los portugueses abandonaran la ciudad en 1.541.

Lejos de entrar en un periodo de decadencia, la importacia de Safi como ciudad portuaria y comercial siguió creciendo, convirtiéndose en el puerto que canalizaba todo el comercio de Marrakech, destacando el mercado de la sal y el cobre, y a finales del s. XVII, la presencia de comerciantes europeos en la ciudad era notable, y algunos paises, como Francia, tenían incluso cónsules permanentes.- Pero un siglo después, la construcción de la nueva Essaouira, originó el desvio del comercio marrakechí hacia su nuevo puerto, cayendo Safi desde ese momento en una profunda decadencia, de la que no salió hasta bien entrado el siglo XX, cuando la construcción durante el periodo colonial de un puerto de amplio calado y el surgimiento y desarrollo de la industria envasadora de sardinas, comenzaron a sacarla de su ostracismo.



LA CIUDAD ACTUAL.-
En la actualidad Safi cuenta con mucho más de los cuatro mil hogares a los que se refería León el Africano a principios del s. XVI (*), con una población de unos 400.000 habitantes.- Se trata de una ciudad en constante crecimiento, debido a la importancia de su industria química y de su tráfico portuario, tanto de mercancías (fosfatos de las cercanas minas de Youssoufía y productos químicos transformados), como de productos de la pesca, principalmente sardinas, contando con un importante número de empresas transformadoras y envasadoras.- Como curiosidad, reseñar que Safi fué, durante el periodo central del siglo pasado, el puerto sardinero más importante del mundo, título que le arrebató Agadir tras la construcción de su moderno puerto pesquero.

La ciudad moderna ha crecido colina arriba, encaramándose tras el núcleo histórico, situado junto al mar.- Surcada por amplias avenidas, es donde se aglomeran los edificios oficiales y demás servicios, y no posee mayor interés en mi opinión, salvo la anécdota de contemplar el plato de tagine más grande del mundo, que centra la Plaza de Mohamed V.- Todo el atractivo de la ciudad, que no es poco, se encuentra en el casco antiguo y sus alrededores.

LA VISITA.-
La medina está completamente rodeada por la antigua muralla portuguesa, bastante bien conservada en general.- Abierta hacia el mar, la medina trepa suavemente desde su ribera hacia una pequeña colina, en cuya cumbre se cierra el triangulo irregular que forma el recinto amurallado, y donde se asienta el imponente bastión defensivo de la Kechla, que data de la época de la dominación portuguesa, y que refleja su poderío militar.- En el interior de esta ciudadela, y dominando toda la ciudad, se alza un palacio edificado en el S. XVIII, como residencia del gobernador, y que actualmente alberga el Museo Nacional de Cerámica. (foto del encabezado).-

Siempre me ha llamado la atención, desde mi primera visita, el armonioso contraste estético entre las dos grandes culturas que han conformado su idiosincrasia arquitectónica, así, rincones perfectamente identificables como pertenecientes a cualquier ciudad medieval europea se insertan en el ámbito de una medina netamente marroquí (fotos superior y dcha.).- En mi opinión, esta característica que acabo de mencionar, junto con la escasa tradición turística de Safi, es lo que confiere a esta medina un "alma" especial.- Un bullicioso gentío se agolpa en su calle principal, llamada Rue du Souk (Calle del Zoco), que atraviesa la medina transversalmente hasta salir de la muralla por Bab Chaaba , donde se combinan los talleres artesanales con tenderetes y carrillos ambulantes llenos de todo tipo de productos, aunque cada vez más abundan los omnipresentes zapatos y ropa de fabricación china.- Sin embargo, la tranquilidad más absoluta te embarga en cuanto te desvías por las callejas laterales y te adentras en la intimidad de la medina, descubriendo rincones inalterados desde hace siglos, donde el tiempo parece congelado.-

En una de esas callejuelas laterales que nacen a la derecha de la Rue du Souk, según ascendemos hacia Bab Chaaba, encontramos la llamada "Capilla Portuguesa", que es en realidad una parte, concretamente el coro, de la Catedral de Santa Catalina, edificada en 1.519.- Se trata de una de las tres manifestaciones de la arquitectura gótica que existen en África (las otras dos son la cisterna de El Jadida y la Capilla de Santiago en Melilla), y merece la pena abonar los 10 Dh. de la visita por contemplar la magnífica bóveda de crucería, aunque la visita es escueta y el recinto se encuentra bastante deteriorado, ya que a lo largo de los años ha servido para diversas funciones, entre ellas la de baño público.- En la misma calle podemos observar un sencillo pero hermoso minarete de la época almohade.- Por cierto, en mi última visita no advertí la existencia de indicador, pero a cualquier persona que se pregunte te indicará el camino.-

Si continuamos la calle del zoco hasta el final, saldremos del recinto amurallado por la imponente puerta de Bab Chaaba (segunda foto) y la derecha nos encontraremos con la Colina de los Alfareros.- Aunque la mayoría de la producción de la tradicional y afamada cerámica de Safi se realiza ya en las modernas fábricas situadas en las afueras y la mayoría de los hornos se resquebrajan y deterioran por abandono, aún perduran algunos artesanos.- Todavía es posible contemplar el proceso tradicional de elaboración, desde el preparado de la arcilla hasta su cocción, así como el preparado de la retama para usarla -como siempre se ha hecho- como combustible en los hornos, y observar la habilidad de estos artesanos, que trabajan en condiciones que poco han variado con el paso de los años (foto izda.).- En cualquier taller nos invitarán a entrar para mostrarnos sus creaciones y enseñarnos su pericia en el oficio, esperando eso sí, que compremos algún detalle o dejemos alguna propina a cambio.- El barrio de los alfareros nos trasmite una sensación contradictoria de explendor y decadencia; un explendor que se refleja en la cantidad de hornos que se yerguen orgullosos por toda la colina, fieles exponentes de la importacia y tradición de esta actividad en la economía local , hornos que al mismo tiempo hablan de la decadencia actual, a traves de sus grietas, su desmoronamiento y aspecto general de abandono (foto inferior).- Desperdigados entre los hornos y en claro contraste, nos encontramos con varios morabitos, que destacan con su blanco inmaculado sobre las tonalidades marrones y ocres predominantes.- Frente a la muralla, y bajo la colina, se encuentra una especie de galería comercial al aire libre, donde se muestran exclusivamente productos de alfarería y cerámica.


La tradición alfarera de Safi se remonta al S.XII, debido principalmente a la gran calidad de la arcilla de la región, pero no fué hasta la segunda mitad del S. XIX, con la llegada masiva de alfareros de Fez, y en especial del maestro Mohammed Lamgassi, cuando se fundó el primer taller de porcelana, incorporando la decoración típica de la alfarería fesí , a base de combinaciones de azul y blanco, cuando los productos de Safi comenzaron a adquirir renombre.- En la actualidad, al margen de todo tipo de objetos, desde vasijas hasta candelabros, destaca la producción de tejas tradicionales esmaltadas.- La mayoría de tejas verdes que vemos coronando muchos edificios y Mezquitas por todo Marruecos, proceden de los hornos de Safi.-

Por otra parte, desde la colina se obtienen unas vistas magníficas de la ciudad, y sobre todo de la ciudadela de la Kechla (foto encabezado), donde se encuentra -como se ha dejado dicho- el Museo Nacional de Cerámica, que alberga una bonita colección de objetos de cerámica, de diferentes épocas y de varias procedencias dentro de Marruecos.- La Kechla, vigía y guardiana de la ciudad, es una sólida estructura amurallada, de dimensiones considerables, edificada por los portugueses como parte fundamental de la dotación defensiva de la ciudad.- Contemplando desde su plataforma la extensión que se domina desde ella, comprendemos su estratégica importancia.- A nuestros pies se desliza suavemente la medina hasta la ribera del mar, donde destaca también el otro gran baluarte defensivo construído por los portugueses, el conocido como Castillo del Mar (Ksar el Bhar), de aspecto sólido e inexpugnable, que controlaba el acceso al antiguo puerto.- Este magnífico ejemplo de arquitectura militar ha sido restaurado en los últimos años, dándose la circunstancias de que en ninguna de mis visitas a la ciudad he podido acceder al interior, que todas las fuentes califican de interesante, por lo que tengo una excusa para volver a visitarla. (foto inferior, tomada desde la Colina de los Alfareros hacia la medina; al fondo, a la derecha de la fotografía destaca la imponente mole del Castillo del Mar)


Como anécdota, referir que fué Safi la ciudad elegida por Thor Heyerdhal como punto de partida para realizar en los años 60 su histórica travesía del Atlántico en la embarcación "Ra", construída con métodos y materiales tradicionales (cañas, papiros y bambúes), para tratar de demostrar así que los antiguos navegantes africanos pudieron llegar a América.

LAS PLAYAS.-
Si bien la costa que enmarca a la ciudad es acantilada, en sus cercanías podemos encontrar algunas playas magníficas, como la de Lalla Fatna y la de Souira Kedima.-
La playa de Souira Kedima se encuentra 30 km. al sur de Safi, en la ruta de Essaouira por la costa.- Hasta hace unos pocos años el lugar no era más que una encantadora playa, protegida del oleaje y rodeada de bosques de mimosas, salpicada de barquitas de pesca varadas junto a uno más de los pequeños poblados de pescadores que pincelan esta costa, situado esta vez frente a los restos bien conservados de un fortín portugues erigido en 1.521, en la época de máxima extensión de la presencia portuguesa en estas costas (foto drcha.).- En la actualidad, la construcción de un puerto pesquero y de varias urbanizaciones de chalets destinadas principalmente al turismo interior, han restado encanto al lugar, pero sigue teniendo su punto.- Por cierto, el fortín portugués se ha convertido en un auténtico vertedero.-

La Playa del Lalla Fatna se encuentra a 15 Km. al norte de Safi, por la carretera de Oualidía y El Jadida. (foto izda.)- Su aspecto es pintoresco y espectacular, situada a los pies de un acantilado, por el que baja la vertiginosa carretera, trazando interminables curvas.- El desvío está bien señalizado.-

Tras pasar el Cabo Bedouza, aunque la costa continúa acantilada, a sus pies se encuentra la interminable y encantadora playa del mismo nombre, que se alarga hasta las marismas de Oulaidía, 30 km. más norte (foto inf. izda.).- En sus arenas, y protegido de la furia del mar por un pequeño farallón rocoso, nos encontramos con el morabito de Sidi Chechket, cuyo aspecto sencillo y desolado, pero al mismo tiempo orgulloso, siempre me ha fascinado (foto inf. drcha.)











CÓMO LLEGAR.-
Debido a su importancia como ciudad industrial y portuaria, Safi está bien comunicada con el resto de ciudades atlánticas, a través de la N-1, que recorre desde Tanger hasta el Sahara toda la costa uniendo las grandes ciudades ribereñas.- También está bien comunicada hacia el interior con Marrakech, a través de la R-204.- Se trata de buenas carreteras, pero algo lentas debido al abundante tráfico y al paso por numerosas poblaciones.- Sin embargo, la carretera costera que une Safi con El Jadida al norte, y con Essaouira al sur -la R-301-, a pesar de figurar en los mapas como carretera secundaria, se encuentra en la actualidad en muy buenas condiciones, lo que unido a su escaso tráfico y a sus extraordinarios paisajes, ya que va casi de continuo sin perder de vista la línea de costa, la hacen altamente recomendable.- Las vistas que se obtienen de Safi cuando se accede a ella por el norte, desde los acantilados, es digna de una parada.

COMER Y DORMIR.-
En este apartado no puedo aportar información, ya que siempre he preferido seguir camino a media tarde hacia Oualidía (66 km. al norte, algo menos de una hora ) o hacia Essaouira (125 km. al sur, unas dos horas).- No obstante, la ciudad ofrece una buena oferta hotelera, dirigida principalmente a hombres de negocios.-
En cuanto a sitios para comer, solo puedo mencionar un puesto ambulante de caracoles que se establece en las inmediaciones de Bab Chaaba, y un puñado de restaurantes populares en la salida de la Medina frente al Castillo del Mar, y en la Plaza de la Independencia.-


NOTA (*).- Todas las referencias a León el Africano están extraídasde su obra "Descripción de África y de las cosas notables que en ella se encuentran", publicada en Venecia en 1.550, según la traducción y edición de Luciano Rubio.- Editorial Hijos de Muley Rubio, Madrid, 1.999.-

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