Jbel Saghro (relanzamiento)



 El Jbel Saghro (o Sarhro según la publicación) es una cordillera de origen volcánico basáltico sobre basamento plutónico granitoide.  Con una longitud cercana a los 200 Km., se sitúa al este del antiatlas,  del que está separado por el valle del Draa, aunque podría considerarse perteneciente a dicha cordillera, ya que es su prolongación natural. Alcanza su punto cuminante con los 2.713 m. del Jbel Amalou n'Mansour.-  Es la última cadena montañosa de entidad que sirve como muralla  frente al desierto, por lo que la erosión continua de los materiales eruptivos ocasionada por los vientos cargados de arena procedentes del sur unido a las lluvias, escasas pero torrenciales, ha configurado un relieve árido, agreste y caótico  de crestas afiladas, amplias mesetas de rebordes acantilados, profundos valles de paredes configuradas como labrintos pétreos que forman auténticos bosques de agujas de formas caprichosas, joyas de verdor escondidas en las profundidades de los valles  e imponentes torreones que se alzan a mas de 200 m. de altura.- Es esta variedad de paisaje y su originalidad, el principal atractivo  del Jbel Saghro y  lo que le confiere  una personalidad propia,  distinta a la de los otras cordilleras y macizos montañosos marroquíes. - Su clima es fresco en invierno, con nevadas esporádicas, casi limitadas a su vertiente norte, y temperaturas mínimas que bajan de los 0º en los días más fríos,  y absolutamente tórrido en verano, con máximas por encima de los 40º. Las lluvias son escasas, no superando los 300 mm. anuales (100 mm. en la vertiente sur) pero en las contadas ocasiones en que cae, lo hace de manera torrencial, lo que dificulta sobremanera su posible aprovechamiento y acrecienta su poder erosivo. (Foto drcha.; nieve recién caída en el Jbel Saghro, llegando al Tizi´n Tazazert por su vertiente norte).

Debido a las duras condiciones geológicas y climáticas y a los exiguos recusos que ofrece es una región escasamente poblada,- Es el territorio secular de la confederación tribal de los Ait Ata,  afamados como los grandes guerreros del sur. No en vano fueron los últimos en resistir ante la penetración francesa durante el primer tercio del pasado siglo. Su numantina resistencia en 1933, atrincherados en la cumbre del Jbel Bougafer, aguantando con escasos medios durante un mes los ataques del todopoderoso ejército colonial francés tiene indudables tintes épicos.- Es un pueblo de tradición nómada, aunque en los últimos años, el paulatino proceso de sedentarización se ha hecho evidente, y ya son numerosas las pequeñas aldeas de casas de piedra que motean los fondos de los valles, rodeados de pequeños huertos y un puñado de almendros.- No obstante aún son muchas las familias que siguen desplazándose con sus rebaños de cabras, ovejas o dromedarios, en busca de los escasos recursos que el Saghro les ofrece , instalando su campamento de jaimas en los lugares más propicios.- Estos pastores que habitan esta cordillera en invierno, son los mismos que, secularmente y aún hoy en día,  en verano pastorean en el alto Atlas, principalmente en los altos valles de los macizos del M'gum y del Jbel Azourki (en el lago de Izourar, por ejemplo,  se concentran cada año una docena larga de familias) en  busca de pastos de altura,  por la falta de recursos del Saghro en esa época.

Son varias las rutas que  cruzan el macizo de norte a sur, algunas de ellas asfaltadas en parte, aunque los rincones mas impresionantes sólo son accesibles por pista, y, por supuesto, mediante excursiones pedestres, siendo infinitas las posibilidades de establecer rutas de uno o varios días para disfrutar de la región y las sorpresas naturales y humanas que nos ofrece.- Los principales puntos de partida son, al norte, Tinerhir, Boumalne de Dades y el Kelaa M'gouna, y Nkob por el sur.- La ruta clásica es la que atraviesa la cordillera por el Tizi-n-Tazazert, pudiendo comenzarse  desde Tinerhir o Boumalne por el norte, o bien desde Nkob, por el sur.-


Ruta clásica del Tizi-n-Tazazert.-
Si la queremos inciar la ruta desde Boumalné, debemos salir de la ciudad en dirección hacia Tinerhir por la N10, para desviarnos unos 8 km. más adelante en un cruce hacia el sur, en dirección a Iknouín.- Se trata de una carretera asfaltada en su totalidad hasta dicha población.- Tras atravesar la llanura que, en esta zona, separa el Alto Atlas del Jbel Saghro, la carretera comienza a ganar altura y a serpentear entre suaves colinas que conforman las primeras estribaciones norteñas de la sierra.- Pasamos junto a varios grupitos de casas, que no me atrevo a llamar ni tan siquiera aldeas,  con sus pequeños huertos y algunos almendros.- Recorridos unos 20 Km., surje una pista a la derecha que se dirige a Tagdilt y que en los mapas figura como cortada, aunque en realidad continúa, empalmando con la ruta principal dos o tres km. antes del Tizi´n Tazazert, después de una fuerte subida.- Unos cuatro o cinco kms. antes de llegar a Iknouín, la población más importante de toda la región, nos encontramos con un pequeño valle de altura bajo una enorme mole rocosa, con su característico color oscuro, donde observamos una pista que surje a la derecha y que debemos de tomar (foto superior) .- Tras pasar junto a un grupo de casas y su pequeña plantación de almendros, donde intentarán vendernos vasos de madera de fabricación artesanal. A partir de aquí comienza la ascención final al Tizi-n-Tazazert.


Si iniciamos la ruta desde Tinerhir,  a la salida de esta población en dirección a Boumalne debemos de tomar el desvío hacia Iknouín.- Se trata de una carretera recién terminada de asfaltar ( en octubre de 2015  aún era de firme de tierra el último tramo, unos 10 km, pero preparados ya para alquitranar, y al ritmo en que van las obras de este tipo en Marruecos, seguro que ya está asfaltada en su totalidad).- Son 64 km. hasta llegar a Iknouín, por un terreno en gran parte anodino y con escaso interés.- La primera vez que  efectué la ruta del Tizi-n-Tazazert fué en el año 2002, y la comencé precisamente por aquí. La sensación durante gran parte de la ruta era de soledad absoluta y, efectivamente, Iknouín era la población más grande la zona, pero no pasaba de ser una aldea. Cuando he vuelto a pasar por ella 13 años después, estaba irreconocible, había crecido muchísimo, tanto en tamaño como en actividad,  y perdido ese aspecto de aldea rural que tenía.-  A los pocos kms. de pasar Iknouín, nos encontramos con el cruce hacia el Tizi-n-Tazazert, y nos unimos a la ruta que viene desde Boumalne.
Poco después llegamos al Tizi-n-Tazazert, de 2.280 m. , en cuya cumbre nos encontramos con el albergue de Ibrahim,- La vista desde el puerto es fantástica, descubiendo la verdadera dimensión del macizo y su enorme complejidad (foto superior, vista hacia el oeste).- Estamos en el reino de la piedra desnuda, ante un laberinto de cañones profundos, paredes agrestes, canales oscuras, extrañas mesetas... que se extiende hasta donde abarca la vista.-  Llaman la atención, hacia el oeste, varias mesetas de rebordes acantilados coronadas por muros o torreones rocosos de sugerentes formas que se elevan un par de cientos de metros (foto inferior, panorámica hacia el suroeste).

Al poco de iniciar el descenso del puerto hacia el sur,  nos encontramos con un paraje de enorme belleza, se trata de  un  estrecho valle fluvial delimitado por un laberinto de agujas basálticas que se elevan verticales alcanzando alturas considerables de varias decenas de metros. Al fondo del valle, y a modo de vigilante eterno,  se recorta perfectamente la silueta del Jbel Tazlout, de 1870 m,  con su característica forma piramidal (foto de inicio y foto drcha.).- Quizás sea éste el lugar de la zona que mas ha sucumbido a las cámaras fotográficas, habiendo sido incluso el motivo del anuncio de una connocida marca de equipamiento técnico de montaña. Adentrarse por estas gargantas escarpadas rodeados de pináculos de piedra supone una agradable y disfrutona excursión que podemos alargar lo que queramos (foto inferior izda).- En este lugar encontramos otro pequeño albergue, en este caso, del hermano de Ibrahim. Desde luego han sabido escoger las ubicaciones.- A medida que vamos descendiendo,  se nos van presentando por el suroeste dos enormes cilindros de piedra coronando una amplia meseta, son las torres de Bab n'Alí,  denominadas Argaz (el hombre) y Tamtot (la mujer), que forman un hermoso conjunto con otras agujas menores adosadas, conocidas como Icherran (los niños).- Probablemente sean agujas basálticas provenientes de la erosión diferencial de dos volcanes de los que solo quedó el conducto.-

Nada mas acabar el descenso del puerto, y antes de llegar al pie de las Torres de Bab-n-Alí, existe un cruce hacia la izquierda que en poco más de 1 km. nos deja junto a Tazlouz, un pequeño grupo de casas junto al cauce de un rio generalmente seco. Si dejamos el vehículo aquí y seguimos el cauce del rio , entre piedras y adelfas, hacia el norte, hasta que el rio se empieza a encañonar,  nos daremos de bruces con un rincón impensable entre tanta aridez y tanta desolación, se trata de la pequeña cascada de Imi n'Ougoulci,  desagüe del cañón del mismo nombre, y también conocida como cascada del Saghro. Siempre la he visto con agua, a veces un hilillo chorreando sobre el musgo de la roca desde unos veinte metros de altura, pero aún sin agua, el rincon es un pequeño oasis, con cientos de ranas y sapos poblando sus charcos rodeados de adelfas (foto inferior).- Si observamos la pared, veremos algunas "chapas"  colocadas, ya que la pared de la cascada es el inicio, o el final, según se mire, de la ruta que atraviesa el cañon de Imi n'Ougoulci.- Merece la pena desviarse un poco para ver el lugar.-

Tras retomar la pista principal, nos acercamos a las cinematográficas torres de Bab n'Alí (foto inferior central). Memorable la escena en la que un helicóptero las sobrevuela en el ocaso, transportando a una herida Kate Blanchet en la meritoria "Babel" de González Iñárritu.-  En sus inmediaciones nos encontramos con un par de albergues, frecuentados principalmente por grupos de ciclistas, y después, dejando las torres a la derecha,  nos adentramos en un valle que poco a poco se va encajonando, donde encontramos por fin un poco de color ante la dictadura de los ocres y grises.- Se trata de un valle relativamente fértil, con abundantes huertas, y plantaciones de olivos, almendros y palmeras en las riberas del rio y casas de piedra aisladas levantadas a cierta altura en las laderas rocosas.- Poco antes de entrar en el único grupo de casas que merece la denominación de aldea, la pista sube rápidamente hasta alcanzar las mesetas superiores, donde nos encontramos con una pequeña zona minera de metales pesados, y desde la que comenzamos el paulatimo descenso hasta Nkob, población a la que accedemos tras cruzar un río que siempre suele llevar caudal.- En total, desde Boumalne son unos 100 km., los 50 primeros por asfalto, debiendo calcular unas 4-5 horas, sin prisas y disfrutando de la ruta, que lo merece.-
Si realizamos la ruta desde el sur, debemos de partir de N'Kob. Si venimos desde el oeste, nada más entrar en el pueblo, tras una pequeña subida, hay que meterse por una calle a la izquierda, justo en una curva a la derecha, y luego salir del pueblo hacia la izquierda, y cruzar el río.- En algunos mapas, el Michelín entre ellos,  se marca una pista de entrada alternativa a unos 4 km. de Nkob en dirección a Tazarine, al final de una amplia rambla, e incluso hay una señal de indica la dirección de Iknouín.- No merece la tema entrar por ella, ya que en algunos tramos está muy perdida y deteriorada, y tampoco aporta nada nuevo paisajísticamente. Se une a la ruta principal en la meseta, antes de bajar al valle.-  

Ruta del oeste, de El Kelaa al Valle del Draa.-
Esta ruta nos permite atravesar la zona oeste del macizo desde casi el punto de conjunción entre los ríos Dades y Mgoum, hasta las orillas del Draa cerca de Tamnougalt.- El paisaje es menos agreste, mas suave , que el del núcleo central del Saghro,  con valles más amplios y amables y montañas no tan altas ni acantiladas, aunque mantiene su interés paisajístico y nos depara agradables sorpresas.- Si la iniciamos del el norte, la ruta comienza en el Kelaa M'Gouna. Tras pasar la población en dirección a Skoura, y junto a una curva antes de cruzar el puente sobre el río Mgoum, se inicia una pista a la izquierda, bien marcada, que transcurre entre casas bajas durante unos pocos kilómetros, atravesando sucesivas aldeas. Aunque es un laberinto de pistas, no es dificil mantenerse en la principal.- Poco después atravesamos el río Dadés, camino hacia su conjunción con el Mgoum, y enseguida dejamos atras las poblaciones para adentrarnos en un terreno de colinas áridas y rocosas.- Desde este momento hasta el valle del Draa no veremos población alguna, únicamente grupitos de casas dispersas y algunas jaimas.- En el momento que tomamos algo de altura, las vistas hacia en norte, hacia el Alto Atlas, en un día claro, son espectaculares y amplias



Seguimos la ruta entre terreno pedregoso salpicado de pequeños matojos hasta alcanzar el Tizi-n-Tagmout, de 1.860 m., la máxima altura de toda la ruta, desde el que podemos admirar el amplio valle del mismo nombre, donde encontramos algunos pequeños grupos de viviendas, siempre junto a los pequeños huertos de alfalfa y los siempre presentes almendros y algunos olivos.- La pista desciende al fondo del valle entre grandes rocas desprendidas de las crestas, que tampoco se elevan a mucha más altura que el propio puerto. Estas enormes rocas varadas, bien en los valles, bien en las laderas, algunas de ellas de tamaño considerable y que recuerdan vagamente a los moais de la Isla de Pascua por la forma en que han quedado en equilibrio, va a ser una constante en gran parte de la ruta.
Poco antes de salir del valle, observamos una pista que se interna en otro amplio valle a la izquierda, en dirección a Asaka Ait Ouzine, y a Nkob. pero esta variante la veremos más adelente.


Dejado atras el valle de Tagmout, y manteniendo una dirección S-SW, atravesaremos varios pequeños valles, siempre rodeados de montañas coronadas por acantilados rocosos, aunque no de mucha altura, donde la presencia humana se hace cada vez más escasa limitándose a un par de Ighrems (graneros colectivos) de barro, abandonados hace décadas, y que se desmoronan año tras año, y algún pequeño grupo de jaimas.  Poco después llegamos a una meseta esteparia con amplias vistas hacia el este, al centro de la cordillera (foto izda.). El paisaje es más reconocible como perteneciente al Saghro que todo lo recorrido hasta ahora. Desaparecen los valles apacibles y los desniveles suaves y tendremos ocasión de comprobarlo un poco más adelante, cuando nos encontramos entre varios barrancos de algunos centenares de metros de profundidad y la pista empieza a subir a una estrecha cumbre de la que no tiene más remedio que salir por una fina franja de terreno entre el talud rocoso y el barranco cortado casi  a pico. Se trata de un tramo de unos centenares de metros, pero os puedo asegurar que encoge el alma. Como contrapartida, el ambiente que nos rodea es indescriptiblemente hermoso.- Tras salir de la zona de los barrancos,  entramos en una llanura alta de líneas mas suaves, donde encontramos algo más de vegetación y algún grupo de palmeras, y desde la que, en algúna ventana que nos ofrezca la montaña, podemos observar hacia el oeste la interminable línea verde que supone el valle del Draa (foto inferior).- Cuando divisamos a nuestros pies un amplio valle, únicamente nos queda bajar hasta su ancha rambla y, travesando un par de aldeas, llegar hasta la carretera que viene de Nkob, apenas un par de km. antes de atravesar el Draa y empalmar con la N9.
Son en total alrededor de 100 km., todos ellos de pista, en general en buenas condiciones, alternando tramos pedregoso con otros más rápidos.- Debemos calcular sobre las 4 horas .


Variante de la Garganta de Asaka Ait Ouzine.-
Poco antes de dejar atrás el valle de Tagmout, tomamos una pista hacia la izquierda, antes de llegar a una colina de color amarillento, mucho más claro que el del resto de montes que nos rodean, asentada en el valle.- Poco a poco el paisaje se va volviendo más agreste y rocoso,  y el valle se va estrechando, hasta encontrarnos con un brusco descenso que nos deposita junto a un rio,  en el inicio de unas gargantas, bajo la inmesa mole del Tadant Ait Ouzzine, un alargado muro rocoso que se eleva hasta los 2.332 m (foto inferior).- Recorremos un tramo por la ladera, siempre por encima del cauce del rio, sin llegar a cruzarlo en ningún momento, hasta que llegamos a la aldea de Asaka Ait Ouzzine, relativamente importante,  en comparación con el resto de aldeas de la zona.


A partir de Asaka, nos adentramos en las gargantas del  Assif Oussaka,  que nos depara un ambiente de gran belleza, con algunos rincones realmente oníricos (foto drcha.) .- La garganta va alternando zonas angostas con otras más amplias y  las pequeñas aldeas -Tamaou, Tjalajt ...- se van sucediendo, aprovechando las escasas zonas donde las empinadas laderas permiten un pequeño asentamiento, siempre junto al rio, pero con unos metros de elevación.- Las construcciones suelen ser de adobe, o de piedra, en estos casos, recubierta con una capa de adobe. también recubren con adobe las casas de nueva construcción en cemento, lo que da un aspecto bastante uniforme a las aldeas.- Este desfiladero es  muy utilizado en las rutas de trek por la zona, por lo que en algunas de estas pequeñas poblaciones existen gîtes para poder pernoctar, y también casas particulares donde
acostumbran a alojar viajeros.- La pista va cambiando sucesivamente de ladera buscando el lugar más propicio, hasta que la garganta se abre y nos encontramos con al amplio valle de Hanedour,  con algunas casas esporádicas y numerosos cultivos y pequeñas plantaciones de almendros y olivos.-  Hacia el este del valle  observamos unas especies de agujas que se desprenden de los acantilados de las montañas y que, a mi particularmente, me recuerdan vagamente a los Mallos de Riglos, en el prepirineo aragonés (foto izda.).  Si queremos, antes de llegar a Nkob, adentrarnos un poco más en el corazón del Saghro y visitar la meseta de Taggourt, debemos de buscar una pista apenas utilizada que se dirige precisamente a un amplio collado bajo esos acantilados.- Desde el puerto divisamos la meseta de Taggourt , coronada por una curiosa formación rocosa , un torreón de forma sugerente que, según la perspectiva parece una seta, un elefante, una muela... o cualquier cosa que nuestra imaginación nos dibuje. Roger Mimó la denomina Torre de Tagujint, y los habitantes de la zona la conocen como "Cola de Cabra".-  Nada mas traspasar el puerto, nos encontramos con una pista en buenas condiciones, que se dirige hacia una antena.- Si la tomamos en dirección sur, pronto llegaremos a una aldea en el valle del Assif Tamdacht, donde se toma la pista para acceder a las alturas de la meseta. Mas abajo hablaremos de ella.
Si optamos por continuar por la pista principal , recorreremos el valle, entre cultivos y pequeños grupos de viviendas, hasta que comienza a estrecharse, antes de llegar al poblado de Hanedour, y la pista trepa por la ladera, dejando el valle a la izquierda hasta alcanzar las lomas cimeras , para ir bajando nuevamente hasta llegar a Nkob.
Desde el cruce de Tagmout son aproximadamente 50 Km. hasta Nkob, 100 en total si partimos desde El Kelaa, debiendo calcular un total de 4 horas, aunque la ruta va pidiendo ir sin prisas y disfrutándola-

La meseta de Taggourt.
Esta zona es, a mi entender una de las más singulares y bellas de todo la región, con unas formaciones rocosas, generalmente de arenisca, que conforman un auténtica exposición de escultura, puro arte labrado año tras años por la mano de ese artista único llamado naturaleza, en un marco de pura desolación, casi lunar. Se trata de una meseta descarnada, a unos 1.700 m. de altitud, de rebordes acantilados.- La erosión de los materiales más debiles ha producido una serie de canales que han transformado las partes más elevadas de la meseta en un complicado sistema de agujas de formas sugerentes, como en el macizo de Tassigdelt (foto inferior). Elevándose en mitad de la meseta, se destaca desde la distancia la altiva Torre de Tagujint, de líneas verticales y elegantes.- Tras ella, en dirección norte, divisamos otro torreón pétreo conocido como Teté de Chamaux (Cabeza de Camello), o Torre de Igli.- Se trata de un enorme muro de un par de cientos de metros de altura, que visto desde esta perspectiva se nos presenta lateralmente como un enorme torreón.


Para acceder a esta zona nada más salir de Nkob hacia el valle del Draa debemos tomar una pista que surje a la derecha junto a una gasolinera. Cuando lleguemos a una amplia rambla, nos encontramos con un cruce de pistas, debiendo tomar la de la derecha.- El camino comienza a ascender, recorriendo un tramo por encima de la loma que separa los valles de Hanedour y del Asif  Tamdacht,  ambos encajonados en este trecho,  con algunas vistas espectaculares de las pintorescas aldeas que se esconden junto al cauce, entre cultivos y palmeras.- Cuando el valle se expande, el camino vuelve a bajar a él, y, al llegar a una población, debemos de tomar una pista que cruza el río y se interna hacia la meseta, en dirección noreste, hacia unas minas de baritina, donde se acaba la pista. Poco antes, justo en la base de la Torre de Tagujint (foto dcha), nos encontramos con varias casetas prefabricadas (supongo que para los operarios de la mina), junto a un depósito de ganga.

En definitiva, el Jbel Saghro es un mazico montañoso singular, de enorme y desolada belleza, que nos ofrece múltiples posibilidades de rutas, ya sean en  vehículos, en BTT o a pie.

COMER Y DORMIR:
En la cumbre del Tizi´n Tazazert encontramos el Albergue de Ibrahim, denominado simplemente "Gite Tizi".- En los 15 años que llevo viajando por la zona, he sido testigo paso a paso de la evolución del albergue. La primera vez que fuí consistía en una jaima donde ofrecía té a los viajeros, y pasar la noche a los más osados . Mas tarde montó una habitacioncita para que se pudiera pernoctar con un mínimo de comodidad.- Despues hizo un baño y puso alumbrado eléctrico con una placa fotovoltaica. En el año 2006,  ya tenía montado un albergue humilde, y dos años después,  el lugar estaba irreconocible, habiendo limpiado de piedras todo el terreno (lo que no era nada sencillo), utilizándolo como terraza del albergue y habiendo edificado otra habitación.- Después ya vino el cerramiento del albergue con un arco de entrada, varias casetas de piedra como almacenes y servicios,  la ampliación de la zona limpia de piedras para uso de aparcamiento, y por último, la creación de una terraza en una pequeña plataforma pétrea tras el albergue, para tomar el té con unas vistas espectaculares.- Se lo ha sabido montar, ya que la pista está siendo cada vez mas transitada. Su hermano también ha montado un alberguito 2 km mas adelante. Es el sitio preferido de mi hermano en esta zona,  por el carácter afable de la familia (foto izda.)

También existen un par de albergues junto a las torres de Bab´n Alí.

Tanto en  Tinerhir y Boumalne, la oferta es amplia y diversa.

También Nkob ofrece una buena oferta de alojamiento. Nuestro preferido es el Albergue Bassou, a unos 3 km. del pueblo, siguiendo la pista que nace junto a la gasolinera en la salida hacia el valle del Draa.- Se trata de un pequeño albergue familiar, contruído con materiales tradicionales, con un amplio jardín interior con olivos y otros frutales, alrededor del cual y bajo un pasillo porticado se encuentran apenas una decena de habitaciones sencillas y limpias, con baño completo.- En caso necesario, instalan un par de jaimas en el jardín.- La cena es apetitosa, abundante y bien cocinada, con alguna que otra sorpresa, como unos calabacines rellenos excelentes (las verduras son de producción propia en un huerto anexo), y el desayuno completo.- La media pensión estaba sobre los 220 Dh. (marzo 2016) (foto inferior) .-


ESCALADAS
Como hemos visto, son numerosas las paredes que nos ofrece el Saghro, aunque pocas superan los 200 metros, y no todas ellas presentan rocas de calidad. Tengo conocimiento de algunas incursiones a la zona analizando sus posibilidades.- A principios de siglo, miembros del Grupo de Alta Montaña del Centro Excursionista de la Comarca de Bages (Barcelona), giraron varias visitas a la zona de Bab-n-Alí, , abriendo varias vías  y coronando varias cimas vírgenes. Las vías fueron abiertas por Ramón Majó, Francesc García, Joan Oliva y Emili Martínez.-  Los interesados pueden recabar información en un artículo publicado en la revista DESNIVEL,  núm. 185, de mayo de 2002.- Los croquis e itinerarios que se muestran a continuación, están extraídos de dicho artículo.-



 
GALERÍA DE FOTOS

 Asaka Ait Ouzzine


Macizo de Tassigdelt

Meseta de Taggourt

Meseta de Taggourt y Torre de Tagujint


Macizo de Tassigdelt


Torre de Igli o Cabeza del Camello


Pastora Ait Atá. Al fondo las torres de Bab-n-Alí.


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