Otros productos diversos:

  • Cestas: Se trabajan sobre todo bolsos de tamaños muy dispares, incluido la gran espuerta con la que se traen las compras a casa, y que he visto utilizar en Melilla por todo el mundo hasta hace poco tiempo. El zoco de los cesteros en Marrakech es uno de los mas visitados, quizá por su cercanía a la Djemaà.
  • Aceite de Argán: Le atribuyen asombrosas -aunque cuestionables- propiedades médicas y cosméticas. El de uso culinario no se utiliza para freir, únicamente para tomarlo con pan. Los propios marroquíes aprecian mas el aceite de oliva que el "suyo".
  • Hachís: Nos remitimos a la entrada de "alcohol, tabaco y drogas"
  • Khol: Es un maquillaje para los ojos extraído de la estibina (sulfuro de antimonio). Se guarda en una cajita semicónica bien trabajada y se aplica con un fino palo de madera. Su aplicación irrita los ojos (normal, te estás poniendo un sulfuro, y no creo que sea muy sano), aunque ellos consideran esos picores beneficiosos por creerlos antisépticos.
  • Henna: Para teñir cabellos y para tatuar. Muy arraigada en el Rif, donde las mujeres se tatúan la cara -tatuajes permanentes, no los que te hacen en la Djemaa- con motivos étnicos propios y se tintan las palmas de manos y pies.
  • Especia moruna: Mezcla de muchas especias a proporciones variables según la zona. Se sazonan con ella los pinchitos y otros muchos platos.
  • Cerrajería antígua: Rejas, ventanas y cerrojos expoileados de kashbahs. La mayoría son imitaciones. Si os interesa un ejemplar, fijáos bien en el tipo de óxido. No se puede garantizar que sea un auténtico cerrojo de Tamnougalt, pero si se puede intuir si es realmente antíguo fijándose si el metal está descascarillado y con óxido a ambos lados de la laja.
  • Pipas de agua: por mucho que os insistan, nadie fuma shisha en Marruecos. Si os hace gracia y quereis calidad, compradla en un estanco en España o bien en Tunez, donde si que ves a los abuelos reunidos en el escalón de su casa entorno a una shisha.
  • Latonería: quizá debí incluir este apartado en Orfebrería, pues la tradición y las técnicas son extrapolables. Existen gran variedad de bandejas, espejos, teteras, etc, con acabados muy diversos, desde piezas casi "de usar y tirar" hasta auténticas obras de arte que te durarán toda la vida.
  • Ropa occidental: En las grandes ciudades encontramos franquicias de la mayoría de las firmas de prestigio internacional, pero los precios no son muy diferentes del que encontraríamos en España. En tiendas menores podemos comprar imitaciones chinas de muchas marcas por la décima parte de lo que costaría un original en España... muchos comerciantes aseguran que son auténticas, pero que tienen esos precios porque únicamente importan ejemplares tarados para que puedan tener precios asequibles a la población local -me consta que esto es verdad, al menos en una tienda de Nador, pero igual es la única-.
  • Vino de Meknes: mmmmmmmmm, mejor que el vino haga el trayecto de España a Marruecos y no al revés.

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