Cuero



Aqui si. Marruecos ha tenido fama desde siempre por su trabajo del cuero, de ahí el nombre de marroquinería. Las curtidurías mas grandes, tan explotadas turísticamente como productivas, se encuentran en Marrakech y Fez, fundamentalmente esta ultima. Allí curten y tiñen las pieles con productos de olor sumamente desagradable, por lo que en la visita a las instalaciones, aunque sea muy aconsejable, podremos sentirnos tentados a abandonar el lugar con antelación. Te dan a la entrada un ramillete de hierbabuena, aunque a mí me dió verguenza usarlo (vaya coña tienen que tener los currantes que, soportando eso a diario, vean a los guiris con la susodicha planta en la nariz) así que no puedo opinar de su eficacia.

Con la piel ya preparada cosen artilugios de todo tipo, desde simples babuchas y sandalias hasta zurrones, bolsos, maletas, pufs y chaquetas. Una vez en las tiendas, los comerciantes juran y perjuran que trabajan con gran cantidad de pieles diferentes, teniendo hasta separado el género: cabra, dromedario, cordero, gacela, conejo, vaca, etc... Al igual que las alfombras no tengo ni idea de este tema, pero si intentan venderte un puf diciendo que es de piel de dromedario casi seguro que lo que intentan es inflarte el precio y en realidad sea, como el 99% de los casos, piel de cabra o de borrego. Se pueden comprar artículos de cuero a precios muy asequibles, pero examinad la calidad con lupa, ya que -al igual que en otros sectores- la presión comercial obliga a los productores a coser a mas velocidad que su límite de fiabilidad. Por cierto, las costuras de la marroquinería marraquechí son comunmente a base de tiras de cuero, por lo que el producto tiene un aspecto mas uniforme pero basto, mientras que en Fez tira mas el hilo.

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